
¿Hasta cuando seguir asi?
No tengo otra cosa que decirte mi querido mercado mayorista que no sea mi profundo agradecimiento por todo lo que nos has dado en todos estos años de tu existencia, y que han calado en tu cuerpo por que ya se notan las arruguitas por el paso del tiempo. Quiero manifestarte que cuando te visito observo que ya no tienes la suficiente capacidad para recibir a los tremendos traileres que hacen piruetas para ingresar, y que estos te han roto tus pisos de cemento, que los carretilleros se chocan entre ellos por que ya no hay espacios, que la basura se amontona por doquier, que los techos de los puestos están deteriorados, que el área de terreno que tienen los puestos ya no les alcanza para su mercadería, y que los comerciantes realizan sus transacciones en medio del caos que se vive en tu interior. Y me olvidaba decirte que si le das un vistazo a tus alrededores la cosa marcha peor. Ya te visitaré nuevamente para contar algo más de ti.





